Corazón y pericardio… membrana vital

Esa membrana maravillosa que cubre y sostiene al corazón, tiene tal elasticidad que puede deformarse y amortiguar cualquier golpe que pueda amenazarlo. Está conectada al sistema nervioso autónomo y a otras partes del cuerpo, lo que provoca que cualquier reacción en esta zona, pueda afectar de diversos modos no sólo a algunos órganos de nuestro cuerpo sino también a estados emocionales por los que a veces pasamos sin descubrir la causa.

Y es que se trata de una membrana que se retrae cuando se sufre un impacto emocional… se encoge… y eso aprieta el corazón, por decirlo de alguna manera, y de ahí esa expresión que algunas veces hemos escuchado de “tengo el corazón encogido” cuando se ha sufrido un susto o algo parecido.

Y esta reacción hace que sintamos dificultad para respirar, que sintamos a veces ahogo o se nos quede una especie de “nudo” en el  corazón. Todo ello parte de la reacción que esa contracción provoca en el sistema  parasimpático… de ahí la ansiedad, la tensión y cuadros de crisis en los que parece que se nos acaba la vida… Pero no es sólo una sensación, agobiante y molesta, que eso sí, puede repetirse y agravarse.  Una revisión médica para descartar problemas graves y si continúa…

Es entonces cuando entra en juego la Terapia Craneosacral y la capacidad del /la terapeuta para “escuchar” con las manos,  posarse en el lugar y tiempo necesarios para saber liberar esa tensión del Pericardio,  la membrana  maravillosa, que en la Medicina Tradicional China está relacionada con el meridiano Maestro Corazón, no por casualidad.

Y así podríamos seguir…

Etiquetas: , ,